Edición del 18 de Noviembre de 2018

Aparacen alfarjes mudéjares en Santa María la Blanca, ocultos desde el siglo XVII




Las primeras catas que se están llevando a cabo en la iglesia de Santa María la Blanca de dentro de los estudios previos a la tercera fase de la restauración del templo han conllevado el descubrimiento de unos alfarjes –techos de madera horizontal y entrelazada– policromados mudéjares de “finales del siglo XV o principios del […]

Las primeras catas que se están llevando a cabo en la iglesia de Santa María la Blanca de dentro de los estudios previos a la tercera fase de la restauración del templo han conllevado el descubrimiento de unos alfarjes –techos de madera horizontal y entrelazada– policromados mudéjares de “finales del siglo XV o principios del XVI” que permanecían ocultos desde el siglo XVII como consecuencia de la reforma que se llevó a cabo en aquella centuria en la que se revistieron con yeserías tanto las bóvedas como cúpulas e intradós de los arcos.

Según ha informado la Archidiócesis de Sevilla, estas tablas de madera policromada se han encontrado en la tribuna situada sobre la puerta principal del templo al levantar la solería para realizar una cata de seguridad.

Se trata de unas pinturas consistentes en cenefas de dos tintas cuya autoría no se ha podido determinar pero que eran visibles desde el acceso al templo antes de la referida reforma del siglo XVII, según ha explicado el arquitecto responsable de la obra de este céntrico templo, Óscar Gil, que también ha detallado que la tribuna en cuya solería han aparecido estas pinturas pertenecía a una familia que acudía regularmente a misa desde el vecino Palacio de Altamira a través de un conducto directo y ocupaban o abandonaban esta zona sin tener que pisar la calle ni usar la puerta principal de la iglesia para “no ser vistos”.

Aunque la estructura de la tribuna se encuentra “en buen estado”, el proyecto de restauración de las yeserías de la iglesia contempla la restauración de sus “puntos más débiles”.

Al hilo de ello, el arquitecto también ha atribuido “buena parte de la suciedad” que presentan las yeserías al “humo de las velas”, que “ha oscurecido notablemente el pan de oro que decora las zonas de las bóvedas donde nos dejaron su huella los hermanos Pedro y Miguel Borja”, a quienes, según ha añadido, se atribuye este conjunto decorativo, considerado como “un referente de primer nivel en la decoración de posteriores camarines religiosos”.

El descubrimiento de estos alfarjes se produce dos meses después de que el pasado día 25 de enero quedase reabierto el templo en un acto al que asistieron el consejero andaluz de Cultura y Deporte, Luciano Alonso, y el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, entre otras autoridades.

Comentarios

Dejar un comentario




HTML Snippets Powered By : XYZScripts.com