Edición del lunes 23 de Octubre de 2017

Literatura ‘tuitera’ con una regañá

Oclisé · @Oclise




El autor usa la ironía más sutil para criticar las costumbres sevillanas tradicionales.

Nadie diría que un trozó de regañá sirviera como arma blanca para cometer un crimen. Ni mucho menos que una red social como Twitter se convirtiera en la mejor plataforma de lanzamiento de una novela negra ambientada en la Sevilla más castiza y rancia.

En 154 páginas y 34 capítulos, con una publicación que supera ya la séptima edición, el sevillano Julio Múñoz Gijón hace de la ciudad y sus fiestas de primavera el escenario idóneo para que un asesino cometa un crimen tras otro con un simple trozo de regañá. De ahí el título de esta obra, ‘El asesino de la regañá’, la novela de @Ranciosevillano, como se conoce a Julio Muñoz en la red tuitera.

El autor usa la ironía más sutil para criticar las costumbres sevillanas tradicionales, convirtiendo en personajes de ficción a personas de la vida pública de Sevilla y recurriendo a los lugares más castizos y emblemáticos de la ciudad para ambientar los asesinatos.

Recurre a Los Gachones de Triana, recordando a Los Morancos, o a Susy Marín Mayoral, en alusión a Vicky Martín Berrocal. Usa el costal de un costalero, una ropa de nazareno, la trabajadera de un paso o una marcha de Semana Santa para llevar al lector a la Sevilla más rancia. Y lo pasea por la Basílica de la Macarena, la cervecería El Tremendo, el Pasaje de los Azahares, las criticadas Setas de la Encarnación e, incluso, el Aljarafe.

El inspector Villanueva, un policía llegado de Madrid, y Jiménez, el agente sevillano que le acompaña en la investigación, son los protagonistas de ‘El asesino de la regañá’, una historia en la que la Sevilla antigua se enfrenta a la moderna. Es más, es capaz de matar con tal de que nadie perturbe la tradición sevillana.

“Antonio Gala dijo una vez ‘lo peor no es que los sevillanos piensen que tienen la ciudad más bonita del mundo, lo peor es que puede que tengan hasta razón’ […] vivimos en un momento en el que se destroza todo eso que nos ha distinguido como lugar único”, advierte un personaje de la novela al inspector Villanueva. El asesino de la regañá intentará que Sevilla siga siendo ese “lugar único”. Castizo y rancio, para unos, y moderno, para otros.

Oclisé recomienda la lectura de esta novela a sevillanos rancios y sevillitas modernos, con la salvedad de que si alguien que no es sevillano se atreve a enfrentarse a ella ha de tener presente que “ésta es una ciudad compleja”. Lo dice @Ranciosevillano y no se equivoca. Por cierto, no se pierda sus ‘tuits’ desde la página 155 a la 174. No tienen desperdicio.

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