Edición del sábado 29 de Abril de 2017

Jordi Évole: “De maldita a imprescindible”

L.Martín / E.Buenavista

“Sevilla fue un recuerdo maldito desde mayo de 1986: tenía 11 años y el Barcelona perdió  en el Sánchez-Pizjuán la final de la Copa de Europa contra un rival desconocido, el Steaua de Bucarest. Aquello fue un mazazo en mi infancia porque entonces todo lo que le pasaba al Barcelona se relacionaba directamente con mi estado de ánimo. Pero pasó el tiempo y aquel trauma infantil terminó; fue justo el día que  pisé  Sevilla y descubrí una ciudad espectacular.

Pasaron los años y las visitas, y poco a poco la fui descubriendo y disfrutando hasta que se convirtió en casi una necesidad. Descubrí básicamente  un trozo de césped junto al río donde echarte una siesta espectacular bajo el puente de Triana. Si tengo que buscar un rincón en la ciudad es ese, a la ribera del río, después de comer, al fresquito.

Sevilla es fabulosa por sí misma, por sus calles y sus plazas, por su olor…  Pero si a eso le sumas  su  gente, se convierte en imprescindible… Pensar en Sevilla  es recordar una tarde, sería un miércoles o un jueves a última hora, paseando por Triana. Ya me retiraba al hotel, porque al día siguiente por la mañana tenía que currar,  y desde la terraza de un bar me gritaron uno tipos: “¡Évole, tómate algo con nosotros, hombre!”. Y me senté con ese grupo que resultaron ser unos abogados celebrando que habían ganado un juicio. Me senté con ellos, casi por educación, pero no veas. Al minuto entendí que políticamente no teníamos ninguna afinidad, pero no fue problema;  pasé con ellos una noche de puta madre, inolvidable. Me llevaron de un lado al otro, porque evidentemente conocían todos los bares de Triana, incluido La Anselma, un sitio con un punto friki, muy auténtico, maravilloso. Nos dieron las mil, lo pasé fantástico, arriba y abajo y no deje de reírme hasta la seis de la mañana.

Mi cicerone oficial en Sevilla, en cualquier caso, es Manu Sánchez, el presentador del último late night show que queda en la televisión. Con él, en Sevilla, nunca me falta de nada.  Supongo que fue él quien me llevó por vez primera a Las Golondrinas, un restaurante en Triana, junto al río.  No voy a decir que sea el mejor restaurante de Sevilla, pero rara es la vez que visito la ciudad y no paso por allí. Además, llevo la tarjeta en la cartera y no por recordar el teléfono. Resulta que está estampada la foto de una virgen –no me preguntes cual-  y quedo de puta madre con mi madre cuando la saco. Basta con tapar el nombre del restaurante y ella se cree que no todo está perdido, que su hijo aún cree en algo.”

Jordi Évole es periodista

Comentarios

4 Comentarios to “Jordi Évole: “De maldita a imprescindible””

  1. José Fontelo on junio 10th, 2013

    Que casualidad, el sábado se celebraron las fiestas del pueblo de Jordi Evole, Colonia Güell de Santa Coloma de Cervelló (Barcelona), allí comimos en la plaza del pueblo, allí bailamos, en la misma plaza con los ritmos de una buena orquesta y allí estaba Jordi Evole disfrutando de las fiestas de su pueblo con un grupo de amigos. Buen tio

  2. Sergio on junio 11th, 2013

    José, Jordi es de Cornellà de Llobregat, pero es fácil verle en las fiestas de los pueblos de alrededor, si lo conoces en persona te das cuenta de que es un buen tío!!

  3. Antonio Donaire Rodríguez on junio 11th, 2013

    Quillo, menos mal que se te pasó el mosqueo por la tontería esa del Steaua. Es la ventaja que tiene ser del Betis, (como Manu) que los mosqueos se te pasan enseguida. La próxima vez que vengas por Sevilla, me avisas que te voy a llevar a un bar que te mueres; se llama El Tremendo y está en un barrio periférico (Pio XII se llama el barrio). Un pescado espectacular y si te gustan los caracoles, ya verás. Lo dicho, no dejes de avisar. Un abrazo desde Sevilla.

  4. José Fontelo on junio 11th, 2013

    Si Sergio ya sé que es de Cornellá, pero el vive actualmente en La Colonia Güell, allí está siempre que no tiene reportajes fuera y allí es donde tiene una preciosa casa. Quizás tendría que haberlo matizado pero gracias de todas formas por la aclaración

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