Edición del sábado 29 de Abril de 2017

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A la memoria de Santiago del Campo

Miguel Ángel Moreno

La apertura de un nuevo restaurante -‘Pequeño Almirante’, en Almirante Apodaca 1, esquina con Doña María Coronel- ha sacado a la luz un mosaico de Sevilla obra del artista Santiago del Campo, que permanecía oculto desde finales de los años 80 del pasado siglo. Se trata de una obra mural en la que se aprecia una vista de la ciudad desde una posición cercana a la Plaza de Cuba, con la Torre del Oro, Catedral y Giralda como protagonistas principales.

En los años 50 se abrió el bar-restaurante ‘Gran Almirante’, junto a la iglesia de San Pedro, perteneciente a la cadena de cafés Catunambú. Lugar conocido y punto de encuentro durantes dos largas décadas, la subida a la segunda planta del local estaba adornada con una preciosa obra del pintor cordobés Santiago del Campo. En ella se ve el paisaje de la ciudad desde el río. Un cuadro, un mosaico, que es una referencia histórica, puesto que tiene elementos ya desaparecidos en el paisaje de Sevilla: todo el frontal de lo que fuera la Real Maestranza de Artillería en el Paseo de Colón, una imagen que desaparecería definitivamente entre 1977 y 1987, cuando se derribó el cuartel y se acabó construyendo el edificio de Previsión Española de Moneo, actual de Helvetia Seguros.

Este mosaico de Santiago del Campo ha permanecido oculto desde que se vendió el local, entorno a 1988. Lo que fue ‘Gran Almirante’ se convirtió en una tienda de muebles, ‘El Toledillo’, y en la reforma se tapó con yeso esta magnífica obra de Del Campo, que en su ejecución recuerda al mosaico de Preferencia del Ramón Sánchez-Pizjuán.

Ahora, Gregorio Guerrero -dueño del local- ha decidido abrir de nuevo un restaurante en esa esquina junto a San Pedro. Se llama ‘Pequeño Almirante’ y en la adaptación arquitectónica han recuperado el esplendor de la obra de Santiago del Campo. Lo han limpiado con sumo cuidado y se puede observar desde la propia calle Almirante Apodaca, aunque para disfrutarlo en su plenitud es mejor entrar en el restaurante y contemplarlo desde la parte alta del mismo, subiendo la escalera.

Un restaurante recuperado y una obra artística rescatada del olvido.

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